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Se mantuvo con éxito la moratoria a la caza comercial de ballenas que se pretendía levantar en la 62ª Reunión Anual de la Comisión Ballenera Internacional celebrada del 21 al 26 de junio en Agadir, (Reino de Marruecos) y se destacó una vez más la pos

Fecha de publicación: 5 julio, 2010

Agadir, Marruecos (OCC).- Culminó con resultados parcialmente positivos, la 62ma plenaria de la Comisión Ballenera Internacional, al quedar sepultada la confusa propuesta del presidente de la CBI, que significaba una amenaza para la sobrevivencia de las ballenas del planeta, proponiendo legalizar por 10 años la caza comercial de ballenas y delfines.
Supuestamente, esta escandalosa propuesta era para reducir la caza de ballenas que realiza Japón y países aliados (Noruega, Islandia, Rusia) para la “investigación” (disfrazando de ciencia el millonario comercio gastronómico). Sin embargo, el director de OCC (Rodrigo García) presente en la 62ma CBI argumentó: “… ya ha quedado científicamente demostrado, las ballenas valen mucho más, vivas que muertas” (más de 2 mil millones vs. menos de 100 millones respectivamente).

Representantes de 69 de los 88 países miembros y, 51 organizaciones de la sociedad civil de todo el mundo se hicieron presentes para mantener a la CBI como el principal organismo internacional para la conservación de ballenas y delfines. Por nuestro país la Organización para la Conservación de Cetáceos participó en el Comité de Conservación como ONG Obervadora, designada además para representar a la sociedad civil de América latina, dando lectura a la declaración de las Ongs y su postura vanguardista: apoyando al Grupo Buenos Aires, la propuesta Australiana y rechazando la propuesta del presidente de la CBI.

La representante de la isla caribeña St. Kitts & Nevis (a favor de los intereses balleneros) vociferó: “… estoy muy descorazonada x lo que sucede en la CBI, aunque no sorprendida… veo que no se respeta la ciencia ni el comité ni los derechos de los pueblos!... Groenlandia ha acordado reducir su cuota (…) por favor, ellos no pueden cultivar alimentos, su tierra está congelada! si llamamos a las ballenas gallinas quizás podríamos darle uso…” Una investigación realizada por WSPA (Sociedad de Protección Mundial de los Animales) descubrió centenares de kilos de carne de ballena almacenada en supermercados en Groenlandia. El índice per capita del “nativo” de este país es de 50 mil euros al año. ¿Necesitarán cazar ballenas para subsistir?, ¿o algunos empresarios codiciosos las almacenan como recurso natural valioso para comercializar a otros países? Cierto es que es parte de su cultura, pero si les sobra, deben haber cambiado de hábitos o hay otros intereses.

Desde hace varios años la labor de la CBI está siendo signada por el enfrentamiento de posturas y enfoques: conservacionistas vs. balleneros. No obstante, desde la reunión celebrada en Alaska en el 2007, tal polarización ha originado una fuerte actividad intersesional para la búsqueda de soluciones de consenso. Sin embargo, las tensiones no se han disipado, generando incertidumbres sobre el propio futuro de la Comisión, o al menos en torno a su eficacia como el principal organismo multilateral destinado a la conservación de las ballenas.

Esta CBI se vio amenazada fuertemente este año en procura de generar una base de “negociación”, con la “Propuesta de Decisión de Consenso para Mejorar la Conservación de las Ballenas”, impulsada por el Presidente y el Vicepresidente de la CBI, con la intención de levantar la moratoria de la cacería comercial (en vigor desde 1986) a cambio de imponer controles más estrictos sobre el número de cazas permitidas. La misma fue muy cuestionada desde ambos lados (naciones balleneras y conservacionistas). Ni los japoneses estaban de acuerdo!

Otro suceso muy preocupante en la transparencia del propio funcionamiento de este año en la CBI, apuntando a reactivar el proceso de negociación, fue la adopción de un formato sui géneris suspendiendo las sesiones plenarias los 2 primeros días (cerradas), aspecto que ocasionó serias disconformidades desde la sociedad civil. Esta suspensión permitió que diez grupos de países mantuvieron consultas bilaterales: Japón, Islandia, Noruega, Corea del Sur, Grupo Buenos Aires (países latinoamericanos), la Unión Europea, las naciones africanas, las pequeñas islas en desarrollo, además de otros dos nucleamientos (uno integrado por Australia, EEUU, Nueva Zelanda, Israel, Mónaco y Omán; y el otro por Suiza, Rusia y Dinamarca).

En este marco confuso, nuestro país tuvo varias intervenciones destacadas tanto por parte del gobierno como por la sociedad civil (OCC). El comisionado del gobierno uruguayo embajador Lasarte por Uruguay, subrayó: “(…) Debemos tener presente que, por encima de las divergencias o las discrepancias, ha existido, existe y existirá una meta común, que se traduce simultáneamente en la preservación de poblaciones sanas de ballenas, y en la recuperación de las poblaciones diezmadas.” Y continuó argumentando ante la plenaria: “Es precisamente la consecución de esa meta común, la que debería continuar guiando el itinerario de la CBI. Naturalmente, las diferencias de enfoque van a subsistir, pero deberían estar situadas siempre en un plano inferior a la propia razón de ser de la CBI como el único foro multilateral para el manejo y la conservación de las ballenas.”

En la agenda prevista sobre turismo de avistaje de cetáceos (whalewatching) el embajador Gastón Lasarte, presentó la iniciativa: “Declaración de los Operadores de Turismo de Avistaje de Cetáceos de América Latina y El Caribe en Apoyo al Uso No Letal (Turismo Responsable de Avistaje) y la Conservación de Ballenas y Delfines”, firmada por 111 operadores de avistaje de 10 países. Esta presentación surge desde las Ongs de América Latina, propuesta como iniciativa por la Org. Conservación de Cetáceos de Uruguay.
Esta declaración destaca que, en los últimos 15 años el avistamiento u observación de cetáceos en toda América Latina ha mostrado un fuerte y constante crecimiento, alcanzando casi los 1,4 millones de observadores, con un crecimiento de 11,3% anual (1998-2006), siendo 3 veces mayor a la tasa mundial, generando más de USD $278 millones en ingresos totales. El turismo de observación de delfines y ballenas ha revitalizado comunidades y regiones costeras enteras, logrando un interés tanto financiero como personal en la observación de ballenas y en la conservación de cetáceos y del mar. La declaración recalca, la positiva declaración del Grupo Buenos Aires en la cual los Delegados de los Gobiernos de Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Ecuador, México, Panamá, Perú, República Dominicana y Uruguay, países miembros de la Comisión Ballenera Internacional (CBI) y representantes de los Gobiernos de Colombia, El Salvador, Honduras y la República Bolivariana de Venezuela. La importancia de integrar por primera vez en la CBI la voz de los actores privados, guías, operadores, armadores, capitanes y empresarios del turismo de avistaje de cetáceos, en las gestiones y manifiestos referidos a la defensa de la conservación de las ballenas y delfines, quienes demuestran la aplicación de los códigos de buena conducta y buenas prácticas ambientales en de América Latina.

Los firmantes solicitan en forma categórica al Plenario de la CBI: a) El mantenimiento de la moratoria vigente desde 1986 (cero caza comercial de ballenas); b) El respeto de los Santuarios de Ballenas ya existentes en aguas internacionales y reconocidos por la CBI; c) La creación del Santuario de Ballenas del Atlántico Sur (párrafo 48 del Apéndice A del documento IWC/62/7rev); d) La promoción del uso no letal de ballenas y en específico del turismo responsable de avistaje y observación, bajo altos estándares de calidad y, e) La necesidad de modernizar y hacer más eficiente el funcionamiento de la CBI.

Una conferencia de prensa en este sentido, fue convocada por la Sociedad Mundial para la Protección de los Animales WSPA, y tuvo lugar previamente en la antesala de la CBI, donde disertó la Org. Conservación de Cetáceos OCC- Uruguay (Rodrigo Garcia Pingaro), Instituto de Conservación de Ballenas (Roxana Schteinbarg) y CEBSE de Rep. Dominicana (Lilián Betancourt), exponiendo la intención de que la voz del sector privado sea expresado en la CBI en forma legítima para la conservación del recurso, cuyo valor es inconmensurable desde el punto de vista educativo, social, histórico-cultural, ambiental y económico.
A continuación se transcribe la referida intervención de la delegación uruguaya:

“Ayer en la sesión plenaria donde se debatió el futuro de la CBI, tuvimos oportunidad de resaltar la presencia de un conjunto importante de componentes básicos en torno a los cuales hay consenso. Entre ellos, figura el reconocimiento de la observación de ballenas (...) Actualmente, más de 30 organizaciones no gubernamentales de América Latina y el Caribe están trabajando activamente para la conservación de ballenas y la promoción del turismo responsable mediante la investigación, el entrenamiento y la educación ambiental. Se trata de objetivos compatibles con el plan estratégico quinquenal, presentando recientemente al Comité Científico por el Grupo de Trabajo Permanente sobre Observación de Ballenas (…) y un alto número de operadores en América Latina, especializados en avistamiento de cetáceos, a firmar una declaración de apoyo a los principios promovidos y defendidos por el GBA.”

Información complementaria:
Como gobierno lamentablemente no estuvimos presentes en ninguna de las instancias previas a la plenaria (Comité científico y de conservación) donde se dictaminan la mayoría de las directivas para la plenaria. Se acreditó al Embajador Gastón Lasarte, al igual que el año pasado para la reunión plenaria tal como sucedió en Madeira en la 61ma CBI. Dado que nuestro país no pagó en fecha su cuota anual (lo hará recién el segundo semestre), quedó imposibilitado de ejercer el derecho del voto en la reunión. Desde el punto de vista de la imagen externa del país, afortunadamente las decisiones se adoptaron sin votación, como ya había acontecido en Madeira.
Aunque hubiese sido muy importante unirse a la voz de las delegaciones previamente a la decisión adoptada para la cuota “aborigen” de Groenlandia y, presionar para que no se adopte el consenso que, a pesar de las oposiciones a dicha cuota, los países contrarios a la misma, decidieron no “bloquear” el consenso. Quizá la voz de Uruguay hubiese inclinado el proceso, llevando el tema a votación ya que hubiese sido otro país más.
Previamente a la plenaria durante dos semanas antes de reunirse la CBI, transcurrieron una amplia gama de temas, entre los cuales se incluyeron: el procedimiento de manejo revisado (RMP); la estimación de “bycatch” y otro tipo de mortalidad inducida por el hombre (BC); el procedimiento de manejo de la caza aborigen de subsistencia (AWMP); stock de ballenas; preocupaciones ambientales; modelos ecosistémicos; pequeños cetáceos; avistaje de cetáceos (whalewatching); testeo de ADN; permisos científicos; santuarios de ballenas, investigación sobre ballenas grises “malolientes” no comestibles; colisiones con embarcaciones; población de ballena franca austral frente a las costas de Chile y Perú; planes de manejo de conservación; informes de avances nacionales de cetáceos).

Como sucedió el año pasado en Madeira, la OCC coordinó esfuerzos con las demás Ongs allegadas al GBA, donde Argentina, Brasil y México desempeñan un papel más protagónico, o al menos de mayor visibilidad. En tal sentido, Uruguay copatrocinó la declaración difundida por el GBA en Agadir, basada en las conclusiones de su última reunión celebrada en Costa Rica en mayo pasado, y en la cual participó nuestro Comisionado Alterno, Dr. Carlos Rodríguez Brianza. (El texto de la declaración está disponible).

El Director Ejecutivo de la Organización para la Conservación de Cetáceos de Uruguay (OCC), Rodrigo García Píngaro, asistió a la reunión de Agadir como observador de la única ONG uruguaya dedicada a los temas que integran la agenda de la CBI, siendo además una de las 20 organizaciones no gubernamentales que formularon una declaración inicial en Agadir (doc. IWC/62/OS OCC), (texto disponible). El mismo, agradece muy especialmente a Cetacean Society International y Pew Charitable Trust por el apoyo y la confianza depositada para hacer posible su participación desde el 15 al 26 de junio en Agadir, Reino de Marruecos. Asimismo, a los coordinadores (Roxana Schteinbarg y José Truda Palazzo Jr) que hicieron posible todas las logísticas necesarias para la participación de diversas Ongs latinas, con gran profesionalismo y dedicación.

Última modificación: 5 de julio de 2010 a las 04:29

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